jueves, 11 de octubre de 2007

Catástrofe Humana...

El holocausto, la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki , la guerra en Vietnam, los tifones en Asia, los huracanes de América y Centro América, el hambre en África y Asia, No se comparan en nada al desastre que se avecina. Aunque muchos ya lo saben no comprenden el por qué.

La proliferación del SIDA (Síndrome de inmune deficiencia adquirida), esto ha llevado a un gran deterioro en la humanidad, tal que en estos momentos en el mundo son millones los que poseen este tipo de peste adquirida. Qué decir de los miles de niños abandonados por sus padres o vendidos a alguna red pedófilas. Estos chicos son utilizados para todo tipo de prácticas inmorales y aberrantes. Son prostituidos para saciar la ansiedad maliciosa de personas sin escrúpulo alguno, se dan el lujo de viajar desde países muy lejanos para llevar a cabo sus fechorías desenfrenadas. Estas criaturas no son dignas de decidir por ellos y los que lo hacen solo llenan sus bolsillos de grandes sumas de dinero y la lujuria pulula hasta por su piel.
El mundo entero ignora todo este tipo de practicas porque las disfrazan tan bien que pueden hasta parecer fuentes dignas de confianzas ¿O será solo una imaginación de unos pocos? Países como Tailandia, Filipinas y tantos otros de África sin mencionar las demás Naciones son testigos de estas cosas, tanto, que existen aviones de uso exclusivo que viajan desde muchos puntos del mundo para realizar este tipo de desenfreno mental.

Las personas esperan que el mundo no sufra los embates de la naturaleza y otros, pero la mayor causa catastrófica mundial está gestada en el corazón de los hombres donde radica toda clase de males, porque lo que contamina el ambiente no son los gases tóxicos aunque formen parte del problema, sino lo que el hombre hace con su vida sin remediar siquiera el suceso posterior a sus delirios inmorales y descontrolados. Cada vez más se desea hacer más aquello que corrompe la vida y no lo que la edifica.


Por eso estamos como estamos y no le hechemos la culpa a lo sobrenatural porque solo está en nosotros mismos si no aprendemos a dejar todo aquello que destruye el mismo sistema en todos los ordenes de la vida.

Se puede vivir mejor, podemos cambiar, hay oportunidad inmediata. Es el momento de acercarce a Dios quién podrá perdonar todas esas falasias del corazón y llegar a experimentar una verdadera vida de sosiego y quietud espiritual. Si el hombre no remedia su conducta la naturaleza se encarga de enseñarle el modo...