martes, 13 de noviembre de 2007

CUANDO APARECIÓ LA TELEVISIÓN…


 

La escritora Doris Lessing premio Nobel de Literatura aprecia sobre el tema de la siguiente manera… quien se considera preventiva frente a los medios pervertidos. La televisión y el internet han traído un nuevo tipo de civilización cuyo significado ni siquiera hemos llegado a comprender todavía. Y la televisión, ha cambiado por completo la cabeza de todo el mundo, y tampoco la hemos comprendido francamente.

Un periodista le pregunta… dice usted en uno de sus libros de memoria…

Que la televisión interrumpió la conversación, rompió la alegría o al menos la convivencia familiar… Ella responde, No dije que fuera alegre precisamente esa convivencia, pero desde luego la vida familiar era distinta antes de que llegara la televisión. Yo vi llegar la televisión a una casa donde solía escucharse la radio, donde la gente solía sentarse todas las noches, a hablar, a comer, y a comer muy bien, por cierto… Estoy hablando de una cultura distinta a la que vino luego; la televisión interrumpió esa cultura. Fue el final de la conversación, de la jovialidad de la convivencia, terminó aquello de sentarnos a comer y a cantar todos juntos… Aunque es cierto que muchas de las canciones que cantábamos eran muy aburridas, sí es verdad que también se acabó aquello de cantar en familia, alrededor de un piano... Todo el mundo alrededor de una mesa, un perro ladrando en una esquina, una comida maravillosa (¡porque no todos los ingleses son malos cocineros!)… Todo eso fue cuando llegó la televisión, y yo tengo el recuerdo del día en que eso ocurrió.

Segunda pregunta… ¿Y en qué cultura estamos ahora? Ella considera…

Estamos al final de la vida familiar tal como la conocíamos. Como sabe, muchas mujeres trabajan, cuando llegan a casa están agotadas, traen a casa comida preparada, cosa que es nueva en Inglaterra; no se lee a los niños porque estamos demasiados cansados… Todo esto es nuevo.

Mi hijo tenía dos años y medio, y no creo que él recuerde gran cosa de lo que vio. Lo que yo encontré cuando llegué fue un país devastado por la guerra; no era como ahora, tan alegre y colorido. Era muy oscuro lleno de edificios agrietados, de lugares donde habían caído bombas; había manzanas enteras destruidas, era desolador. Y era muy duro, muy duro, no había suficiente para comer, hacía frío. Todo ha cambiado mucho.

Nunca volvió a ser así, en mi experiencia. La gente tiene tanto dinero… Vas a algún lugar o a la plaza y está repleta de gente. Es media noche, o casi de madrugada, y sigue habiendo jóvenes que quieren divertirse. Esto es nuevo en este país. No creo que dure… Hmmmm, veremos. Reconozco que hay bolsas de pobreza., pero en general la gente tiene dinero, está cómoda y no tiene miedo. Y eso solía pasar, la gente tenía miedo: a perder el empleo, a caer enfermo… Este tipo de sociedad tan confiada en la que vivimos ahora debe ser única en la historia. ¿Cuándo ha pasado esto antes?

La relación con Zimbabwe es especial. Allí crecí, me hice, sé mucho sobre el país. Es distinto que con Afganistán. Creo que fue un error de los soviéticos invadirlo. Pienso que Irán es un desastre, y con respecto a Medio oriente, espero que todos estén muy asustados, porque es para estarlo. Pero de todo eso no se puede hablar en un solo aliento; son todos casos muy diferentes.

Niños que viven lejos de la realidad occidental solo pueden decir… Hace una semana que no tenemos agua y por favor antes de devolvernos a nuestro país "dennos algo de pan" Este es un detalle horroroso, ¿Verdad? Pero hay otras historias que la televisión no muestra, todo no es fama ni maravillas, existen otras áreas descuidadas y los hombres nos olvidamos de ello.

VOLVAMOS A ESTAR JUNTOS A LA MESA… ES HORA DE SENTARSE A COMER.