domingo, 23 de mayo de 2010

Perspectiva de Vida

El ser humano anhela que su tiempo anclado en la tierra sea eterno. Más lo que muchas veces ignora es su verdadera fuente de existencia y discurren en pensamientos ilusorios.

Los sueños, sueños son, y lo real refleja grandes virtudes plasmadas de esperanza y sosiego. Solo que para ello es necesario amar lo que uno anhela. Y ese amor debe llevar en cuidar lo que se nos entregó. La misma Vida, quién va en aumento hasta que el día es perfecto. Y la Esperanza puesta en ella tiene un Dador por el cual nos promete alcanzar la verdadera Eternidad.

Hay un Salvador, Un Dador de la vida, y la Verdad. Hoy lo puedes conocer si esperas y no desesperas... su Nombre es Jesucristo en quién Dios el Padre tiene complacencia.

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